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CÓMO AFRONTAR LA INCERTIDUMBRE EN ENTORNOS VICA

 

Hace varias semanas, te hablamos de los entornos VICA (VUCA por sus siglas en inglés), los cuales se caracterizan por ser Volátiles, Inciertos, Complejos y Ambigüos. En esa oportunidad mencionamos cómo la transformación digital ha contribuido a la generación de espacios y relaciones que cambian de forma permanente e  imprevista. La apertura a nuevas tecnologías lleva inscrita una cualidad positiva, ya que representa un avance en el dominio de herramientas que facilitan nuestra vida y por lo tanto, -se supone- la hacen más sencilla de vivir. No obstante, la inmediatez y vertiginosidad con que transcurre la vida en un mundo VICA,  puede transmitirnos la sensación de que casi todo es efímero y poco estable, lo cual nos dificulta aferrarnos a algo. 

Puedes leer el artículo completo de entonos VICA aqui 

Una de las características de los entornos denominados VICA, es la incertidumbre: no saber lo que va a pasar después, estar continuamente a la expectativa de que algo cambie aunque no sepamos exactamente qué será, y si ya se sabe qué es lo que va a cambiar, es posible que no tengamos una idea clara de cómo se dará ese cambio o cuáles serán las consecuencias que van a desencadenarse a raíz del mismo.

En este punto, existe un elemento en el que muchos estaremos de acuerdo, y es, que la incertidumbre tiene el suficiente potencial para convertirse, sin duda alguna, en uno de los principales detonantes de angustia en el ser humano.

Para ilustrar este punto, te propongo un ejercicio de imaginación: Imagina que estás buscando empleo, revisas los diferentes portales y te postulas a varios de los puestos que allí se ofrecen. Días después te llaman de una de las compañías para fijar una entrevista pero no te dan seguridad de la hora a la que te atenderán, ni por quién vas a preguntar al llegar o cuáles documentos debes llevar y aunque suene increíble, ¡tampoco te dan certeza del puesto para el cual te están evaluando! ¿Logras imaginarte tal situación? ¿Cómo crees que te pudieras sentir ante la incertidumbre que te genera la falta de información? Seguramente, experimentarías ansiedad, temor, inseguridad, desconfianza o incluso molestia.

Lo mismo puede ocurrir en otros ámbitos: ¿qué pasa por ejemplo cuando estamos seguros que alguien nos quiere pero esta persona no lo demuestra? O incluso peor, lo demuestra muy pocas veces, y ¡de manera ambigüa!  

Como podrás intuir a partir de estos relatos, los seres humanos necesitamos tener certeza de algo, ya que -a través de- y en el conocimiento aprendimos a sentirnos seguros, a salvo, a tener el control. Bajo el paradigma de la cultura occidental, somos continuamente inducidos a alcanzar la cúspide del éxito y sabemos que una de las maneras más conocidas, y populares, para llegar al tan anhelado sueño es estando en control de lo que ocurre en tu vida. ¡Vaya desafío!: mantener el control de tu barco en un mar que se muestra volátil, incierto, complejo, ambigüo…

Entonces, ¿cómo procurar una sensación de estabilidad ante un mundo cambiante, que nos obliga a redireccionar nuestra prioridades de manera constante?

El hecho de vivir en un mundo que continuamente se modifica nos da la oportunidad de ejercitar nuestra flexibilidad mental, sí, “ejercitarla” como si fuese un músculo; así como un metal, que cuando es sometido a altas temperaturas, se torna maleable, adopta nuevas formas, consigue nuevas maneras de seguir existiendo, y “opta” por doblarse antes que romperse, el cambio constante nos incita a empujar nuestros límites un poco más allá, “a redefinirnos perpetuamente transformándonos (o al menos intentándolo) en alguien distinto del que se ha sido hasta ahora (Z. Bauman). 

Entonces, si aprendemos a preveer el cambio y a incorporarlo en nuestra vida como un rasgo propio del momento en que vivimos, estaremos aprendiendo a convivir con esa incertidumbre que nos hace sentir tan vulnerables y así nos volveremos más fuertes. 

Finalmente, no olvidemos que para vivir -y vivir bien- en un mundo VICA se requiere tener Visión: no se trata de dejarnos llevar por la marea cual veleta sin rumbo (a menos que así lo decidas). Por el contrario, el establecimiento de objetivos claros en tu vida y en la de tu empresa, les permitirá a ti y tus colaboradores anclar su energía en un fin común, lo cual mantendrá la motivación de todos al darle a la travesía un sentido y un propósito. 

 

Psic. Alejandra Quiroz
Departamento de Reclutamiento Interfell