obsolescencia profesional

¿Cómo evitar la obsolescencia profesional?

 

Los avances tecnológicos de las últimas décadas han venido impactando en nuestro mundo en todos los órdenes: La manera de comunicarnos y de desenvolvernos, en la forma de hacer ciencia, cultura y educación, y también en los modos de producir bienes y servicios, en la generación de riquezas y en los procesos empresariales.

Así como los productos que usamos día a día, quedan obsoletos, corremos el riesgo como profesionales de caer en esta “obsolescencia” si no nos mantenemos actualizados en nuestra área. 

Este es un preconcepto que afecta a los profesionales cuya edad supere los 50 años; y nosotros podemos afirmar que no hay nada que una persona de esa edad no pueda aprender. Todos los días aprendemos cosas nuevas, y debemos procurar capitalizar este conocimiento a nuestro favor, de tal forma que el nuevo conocimiento adquirido junto con la experiencia de los años, se conviertan en una mezcla explosiva y anhelada. 

¿Cuáles factores influyen en la obsolescencia profesional?

1)    Creer que sabes todo o que cuentas con los títulos suficientes para mantenerte vigente. GRAN ERROR. Hay que estar en constante capacitación porque el conocimiento pierde vigencia con el tiempo. 

2)    Conformarte con conocimientos poco especializados o fáciles de encontrar en el mercado. Si ese es tu caso, difícilmente podrás aspirar a mejores sueldos o hacer carrera en la empresa.

3)    Falta de creatividad e innovación. ¿Eres reacio a nuevas ideas o modelos de negocios?¿Evitas explorar nuevas formas de hacer las cosas porque las desconoces?

4)    Desentenderte de las nuevas tecnologías. Las empresas aumentan sus inversiones en sistemas digitales y requieren de profesionales que se asimilen y adapten a ellos.

5)    Apoyarte solo en tus años de experiencia. La experiencia es valiosa, pero de poco sirve sin la capacidad manifiesta de encontrar soluciones y de resolver problemas.

¿Cómo enfrentar la obsolescencia profesional?

1)    Capacitación. El aprendizaje no puede detenerse. Debes continuar estudiando e investigando, especialmente en los temas específicos propios de tu posición. Complementa la capacitación que te brindan en tu trabajo por tu cuenta. 

2)    Sé humilde y proactivo. La soberbia impide que nos demos cuenta de nuestros errores y limitaciones. Sé humilde y no supongas que te las sabes todas, pero sin dejar de ser asertivo. Arriésgate, propón iniciativas y da sugerencias para mejorar el negocio. Una parte de la operación del mismo corre por cuenta tuya y tal vez puedas aportar ideas para optimizarlo.

Y muy importante, cuando puedas colaborar con tus compañeros, hazlo sin reparos y hasta donde te sea posible. No te encierres tú solo a trabajar en lo tuyo. Ten sentido de equipo, y si llegan nuevos compañeros enséñales lo que haces y no dejes de apoyarlos por temor a ser desplazado o despedido.

La obsolescencia profesional es un tema de gran vigencia y relevancia, no solo para el futuro de los trabajadores sino también para el desarrollo de las empresas y la economía de los países.

Si en tu empresa están pensando en reemplazar talentos porque “están desactualizados”, te invitamos a pensarlo de nuevo: Este talento ya está amoldado a la cultura organizacional, conoce los procesos, y de seguro que es un miembro valioso. ¿No sería mejor invertir en su capacitación para que siga formando parte de la empresa? A nivel de costos, las empresas pueden gastar hasta un 200% al reemplazar un talento, ya que no es solamente el cambio de profesional; se debe tomar en cuenta el tiempo de adaptación para que el nuevo talento logre el 100% de operatividad. 

Al decir del Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional, “la obsolescencia de competencias se está convirtiendo en un asunto de especial trascendencia para empresas y profesionales debido a que los puestos de trabajo son cada vez más complejos y exigentes”.

 

 

 

Autor:

Julio Juárez Soriano

Especialista en Redacción