flexibilidad pone en riesgo los resultados

¿Cómo medir la flexibilidad y su impacto en los resultados?

Producto de la vorágine tecnológica, la globalización y el desarrollo de las personas y comunidades, la actividad económica y los procesos de producción se han tornado más cambiantes y más complejos, lo cual ha obligado a las empresas a tener que adaptarse constantemente a nuevos escenarios y a nuevas circunstancias, a riesgo de desaparecer si no lo hacen.

Cada vez tiene menos sentido el viejo dicho según el cual, el ojo del amo engorda el ganado. Hoy en día, lo importante no es la supervisión férrea y rígida de las operaciones, lo que interesa son los resultados, y para ello es clave que las empresas actúen con flexibilidad.

La microgerencia es el asesino silencioso de las empresas en la actualidad.

La flexibilidad se pone de manifiesto en cuatro ámbitos fundamentales:

1)    Flexibilidad estratégica: Son las actuaciones que genera la dirección de la empresa para acceder a nuevos mercados o para incrementar su participación en estos.

2)    Flexibilidad estructural u organizativa: Tiene que ver con la organización interna de la empresa, distribución de las tareas, contenido de los procesos, canales de comunicación, descentralización de funciones, etc.

3)    Flexibilidad de la producción: Los cambios que se implementan en los procesos de producción para optimizarlos, sin alterar de modo significativo su estructura de costos. Las iniciativas para generar nuevos productos, automatizar procesos, reubicar trabajadores, ajustar volúmenes de fabricación, etc.

4)    Flexibilidad laboral: Todo lo relativo a la organización del personal para mejorar la producción de bienes y servicios, una adecuación que supone hacer ajustes tanto en el número de trabajadores, y en sus funciones, como en las políticas de remuneración y en la ubicación física de éstos, sea presencial, a distancia o en distintas ubicaciones geográficas.

Una flexibilidad que no es etérea y que hasta podemos medir, por ejemplo, considerando el índice de flexibilidad desarrollado por ACE (Allied Consultants Europe) y la consultora española IMPROVEN.

Según este índice, la flexibilidad de una organización se mide en 6 dimensiones:

1)    Liderazgo y gestión flexibles. Medida en función de la fuerza y velocidad de la toma de decisiones, la claridad en la comunicación y la confianza generada.

2)    Innovación flexible. Según la capacidad de la empresa para compartir los inputs sobre nuevas tendencias en el mercado y para adaptarse a las necesidades cambiantes de los clientes y el avance tecnológico.

3)    Estrategia flexible. Favoreciendo el diálogo a lo interno de la empresa y combinando aspectos racionales e intuitivos para el desarrollo de estrategias claras, que permitan a cada quien conocer las exigencias y sus intenciones.

4)    Cultura flexible. Que prive la transparencia de la información, que todos los empleados compartan los valores de la organización y que la empresa reconozca y recompense a los trabajadores más exitosos en dar respuesta a las demandas del mercado.  

5)    Aprendizaje y cambio flexibles. En función de la disposición del personal de la empresa para estar alineado con sus valores, visión y misión, sus ganar de cambiar y su capacidad para implementar tales cambios y para asumir las responsabilidades derivadas de los mismos.

6)    Estructura flexible. La sinergia entre la capacidad de los directivos para tomar decisiones y la fuerza y solidez de las operaciones y los procesos dice mucho de la capacidad de la empresa para enfrentar los desafíos del mercado. Las empresas horizontales le ganan espacio a las verticales. 

La flexibilidad es fundamental para el éxito de cualquier empresa. De lo rápidas y acertadas que sean sus acciones y decisiones, a la hora de sortear los contratiempos, dependerá en buena medida su supervivencia.

Una supervivencia que pasa por:

 Acelerar al máximo el ritmo de renovación estratégica de la empresa, hacer de la innovación el trabajo diario de todos y crear un entorno de trabajo muy comprometido que motive a todos los colaboradores a dar lo mejor de sí.

 Finalmente, de lo que se trata es de estar por delante de la competencia.

  

Autor:

Julio Juárez S..

Senior Copywriter.

Marketing Department, Interfell Corp.