Inclusión en el trabajo remoto

La inclusión en el trabajo remoto, una posibilidad cierta y productiva.

Inclusión en el trabajo remoto

 

Una de las virtudes del trabajo remoto, además de favorecer la productividad de las empresas y reducir sus costos, mejorar la calidad de vida de los trabajadores y de contener la propagación del Covid-19, es que permite la inclusión en el mercado laboral de personas con necesidades especiales.

Estas personas, sea por dificultades sensoriales, físico-motoras o psíquico-mentales, hasta hace muy poco tenían dificultades para insertarse en la oferta laboral global. Las empresas, por responsabilidad social empresarial, no veían como algo productivo incorporar a estas personas a sus nóminas. Además tampoco contaban con la infraestructura necesaria en sus instalaciones como para permitir su accesibilidad.

No obstante, con el encierro forzado que trajo consigo la pandemia del coronavirus, todo cambió. Las organizaciones tuvieron que adaptar sus operaciones a la nueva realidad de tener a sus trabajadores en casa. Tanto por las resoluciones de los gobiernos asociadas a confinamiento, como por la conveniencia para los equipos de trabajo de éstas de no encontrarse en un mismo lugar para trabajar y evitar así la propagación del virus.


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El tema de la inclusión no es nuevo, desde hace tiempo atrás se venía analizando en diferentes foros. Buscando soluciones a un problema, nada más y nada menos, que afecta a “la minoría más amplia del mundo”. Sin embargo, desde el pasado 23 de septiembre de 2015 la inclusión se convirtió en un tema de la mayor relevancia planetaria, al ser incluido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en la llamada Agenda 2030 para el desarrollo sostenible.

Una agenda de 17 objetivos de desarrollo sostenible que busca: Poner fin a la pobreza, proteger al planeta, y garantizar el bienestar de las personas, objetivos muchos de los cuales tienen que ver directa o indirectamente con la inclusión como uno de los tópicos que más sensibilidades ha despertado.


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Entre esos 17 objetivos, destacan especialmente 5 en relación a la inclusión:

4.- Educación de calidad para todos.

5.- Igualdad de género.

8.- Trabajo decente y crecimiento económico.

10.- Reducción de las desigualdades.

11.- Ciudades y comunidades sostenibles.

Como se ve, la inclusión es un tema central. Hay que procurar que las empresas tomen conciencia de ello. Hacerlo nos beneficia a todos. Claro está, incluir a personas con necesidades especiales supone reajustar algunos procesos de trabajo, algunas operaciones de las empresas, para que estos puedan integrarse.

      En el caso de personas con deficiencias auditivas, en lugar de videoconferencias, se pueden utilizar formas de comunicación escrita.

      Cuando hay personas con necesidades especiales de orden psíquico-intelectual que tienden a sentirse estigmatizadas, al no compartir con compañeros, es clave fomentar la empatía y los lazos emocionales mediante las plataformas digitales.

      Si tenemos personas con discapacidades motoras o físicas tener en la empresa ergónomos o prevencioncitas de riesgo puede ser de gran ayuda para adecuar los espacios de trabajo a las distintas necesidades.

La inclusión en el trabajo remoto se vuelve una realidad cada vez más fuerte

En general, la idea es transformar los espacios y dinámicas de trabajo para que todo el personal pueda cumplir a cabalidad con sus funciones. Sin distingo de condiciones, en ambientes más abiertos, flexibles y productivos, en donde todos puedan dar lo mejor de sí.

Algo muy importante, estimulando un cambio cultural a lo interno de las empresas, cambio que haga frente a prejuicios y sesgos inconscientes muy arraigados en la sociedad. Siempre con miras a que las personas con habilidades diferentes se integren a los equipos de trabajo. Compitan en igualdad de condiciones por ascensos y reconocimientos en la medida de sus posibilidades.

Un cambio cultural que comienza con el uso de un lenguaje respetuoso y considerado a la hora de referirse a la condición de estas personas, y que evita todo empleo de términos que puedan resultar discriminatorios o que hieran susceptibilidades.

Al decir de Fernando Monedero, director de la Fundación Adecco, dedicada a la inclusión de personas que, por sus características personales, encuentran dificultades para encontrar un puesto de trabajo, lograr la plena inclusión supone enfrentar algunos retos. 

5 grandes retos para la plena inclusión en el trabajo remoto

1)    Accesibilidad Universal

“Brindar acceso a todas las personas, en condiciones de seguridad, comodidad y autonomía, de todos los procesos, bienes, productos, servicios objetos, instrumentos y dispositivos que sea posible”. “Las nuevas tecnologías se han convertido en un elemento crucial de inclusión, de modo que no tener acceso a las mismas, ya sea a nivel económico, de usabilidad o por falta de adaptaciones, supone perpetuar la desigualdad y la exclusión”.

2)    Educación inclusiva

“La educación es el pilar básico sobre el que ha de edificarse la participación plena, igualitaria y efectiva de las personas con discapacidad en la sociedad”.

3)    Objetivos de Desarrollo Sostenible

Dar respuesta a los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 es “un compromiso de carácter universal para erradicar la pobreza, proteger al planeta, asegurar la prosperidad para todos”. En especial “para impulsar la plena inclusión de las personas con discapacidad”.

4)    Políticas de bienestar social y políticas activas de empleo

“Las políticas activas de empleo constituyen, por antonomasia, el instrumento para prevenir el desempleo”, más cuando hablamos de trabajadores con condiciones especiales. Las políticas de  bienestar social son el complemento esencial a las anteriores, cuando se busca lograr la igualdad real y efectiva” de todas las personas.

5)    Compromiso empresarial.

Para que la inclusión sea una realidad es  vital que las empresas lo asuman de manera decidida, introduciendo criterios de diversidad e inclusión en todas sus áreas y decisiones.

El trabajo remoto sin duda ha abierto una ventana de oportunidades para la inclusión, una ventana que las organizaciones y la sociedad en general pueden y deben aprovechar, y sobre todo asumirla como un compromiso en favor de la sostenibilidad.

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Autor:

Julio Juárez S.

Senior Copywriter

Marketing Department, Interfell Corp.