EL TELETRABAJO Y LA AUTOGESTIÓN

 

Ya hemos hablado en oportunidades anteriores de las importantes bondades que el trabajo a distancia brinda tanto a empresas como a sus trabajadores. Que el empleado escoja su entorno de trabajo, concilie su vida laboral y familiar, trabaje con mayor flexibilidad, evite distracciones en la oficina, ahorre tiempo y dinero en traslados y que se reduzca el presentismo (estar presente en el trabajo sin ser productivo).

El éxito y la productividad del teletrabajo tienen que ver con 2 factores fundamentales, que son: la autogestión del trabajador y las herramientas y recursos que facilite la empresa para que el colaborador pueda cumplir de la mejor manera con las tareas que a su posición laboral le competen.

La autogestión.

Para que el teletrabajo rinda sus frutos es clave que el trabajador sea organizado y disciplinado, que independientemente del lugar donde se encuentre, use su tiempo de la forma más productiva y eficiente, y que establezca buenas relaciones de comunicación, basadas en la responsabilidad y la confianza, con sus compañeros y supervisores.

Algunos tips que pueden ayudarnos a que nuestra autogestión del trabajo remoto sea exitosa, son:

  1. Dividir la semana de trabajo en objetivos. Aunque no se esté en la oficina se debe organizar el trabajo de la misma manera. A comienzo de semana, en coordinación con los supervisores, es importante establecer las tareas a cumplir en la semana y ceñirse a ellas. Trabajar en remoto no es trabajar de más, ni hacerlo de forma desordenada.
  2. Sacarle partido al ahorro de tiempo y desplazamientos. Ya que no hay que invertir tiempo y dinero en desplazamientos a la oficina es bueno dedicar esas horas al ejercicio, ir a un gimnasio, salir a trotar, hacer estiramientos, atender algún hobbie, etc. 
  3. Contar con el apoyo familiar o contratar un buen coworking. Si se va a trabajar en casa, es necesario contar con la colaboración de la familia, en término de respeto a las horas y el lugar de trabajo. También puede pensarse en trasladarse a un lugar de coworking, en donde poder compartir recursos y experiencias con otros trabajadores remotos.
  4. Ajustar el tiempo y las pausas de trabajo a un horario. El trabajo remoto también se favorece si se cumple de una forma metódica y sistemática. Es importante establecer las rutinas de trabajo diario, tanto para las horas en las que se va a trabajar como para las pausas o momentos de descanso, que igualmente son necesarios.
  5. Mantener contacto frecuente con la empresa. La autogestión del trabajo no sólo supone la ejecución de tareas. Es fundamental tener un contacto permanente con el equipo de trabajo, llevando así el pulso del día a día, contestando correos, cumpliendo las entregas o atendiendo las llamadas, chats o videoconferencias, según sea el caso. Conoce sobre la Metodología K.I.S.S para la comunicación.

FACT: Los trancones de Bogotá hacen perder a los bogotanos 272 horas al año, lo que equivale a más de 11 días. Fuente: http://fusagasuganoticias.com/

Las herramientas y recursos.

Lógicamente, la responsabilidad, compromiso y dedicación del trabajador son básicos para que el trabajo a distancia rinda sus frutos, pero estos deben venir acompañados de ciertas herramientas y recursos puestos a disposición por parte de la empresa, a saber:

  1. Aplicaciones para la gestión de flujos de trabajo. Las actividades a realizarse deben estar claramente reflejadas en herramientas para la gestión de flujos de trabajo, de tal suerte que el trabajador pueda en cualquier momento consultarlas y ver en qué estado se encuentran las distintas asignaciones del equipo.
  2. Esquemas de registro y reportes. También son importantes los sistemas de registro y reportes para poder llevar el control del día a día de las tareas en ejecución y las ya cumplidas.
  3. Evaluación por objetivos y Métricas. El rendimiento y la productividad deben ser medidos. Si no puedes medir algo, difícilmente podrás controlarlo y modificarlo. Es fundamental llevar métricas de los objetivos alcanzados, del crecimiento y conversión de los clientes, de las ventas, de la productividad, de los nuevos seguidores a nuestro sitio web, en fin de toda la información relevante para la operación del negocio. 
  4. Datos en la nube. Apoyarse en la nube resulta de gran ayuda. Allí los miembros de un equipo pueden bajar toda la información que requieran para cumplir con sus actividades, y también allí subir sus producciones para el inmediato acceso de las mismas.

 

Una autogestión que si es bien manejada por parte del teletrabajador en términos de su disciplina y compromiso, y si además cuenta con las herramientas y recursos empresariales que la optimicen, seguramente se traducirá en los buenos resultados que todos esperan.

 

Autor: Julio Juárez Soriano

Especialista en Redacción

Departamento de Marketing Interfell